París, 16 de marzo de 1962
Querido Wolfgang:
Acabo de recibir una carta de Lima, firmada por la señora Inés Pozzi-Escot de John y la señorita Teague, piadosas amantes de las letras que tienen intención de traducir al inglés mi novela, tan desafortunada hasta ahora, Crónica de San Gabriel. Estas mujeres quieren traducir la novela porque “les ha gustado” (las dos han estudiado literatura en Estados Unidos y han hecho ya numerosas traducciones) y porque creen tener “cierta afinidad espiritual” con mi libro. Dicen que después de traducirla verán la forma de venderla a una editorial.
Como, a pesar de nuestras controversias y discusiones, sigo considerándote como mi agente literario, quisiera que me respondas: 1) Si debo aceptar esta propuesta; 2) en qué condiciones; 3) si ello no interfiere nuestro contrato de agencia; 4) si tú podrías ponerte en contacto con ellas para conversar sobre este asunto.
Si crees que el asunto marcha bien, te ruego que no las desanimes diciéndoles que “la novela es mala” o que no te gusta o que al público norteamericano no le interesará. Por el contrario, sería más político decir que se trata de un chef d'oeuvre de la literatura continental y que la iniciativa de verterla al inglés es genial.
En fin, espero tu respuesta al respecto. Te adelanto la dirección de la señora Pozzi-Escot de John, por si quieres hablar con ella.
Otras noticias: mis cuentos están en traducción en Gallimard hace dos meses. Terminarán en julio y se publicarán en octubre o noviembre. DeAlemania no tengo noticias acerca de la venta de Auf offener See. Escribo ahora tres cuentos largos, sacando copia esta vez para poderlos destruir [sic] entre los interesados. Monto en Madrid una pieza de teatro en un acto. Avanzo lentamente en mi nueva novela. Corrijo los viejos e incorregibles “Cuentos europeos”.
Muchos saludos de Julio